PARTE 8 DE 10: EL LEGADO ITALIANO – Ettore Majorana, Rolando Pelizza y el Secreto de Serra San Bruno [FR | DE]
Mientras Nikola Tesla trabajaba en Estados Unidos en los rayos energéticos, al otro lado del Atlántico otro genio, quizás aún más profundo y enigmático, estaba revolucionando la física de la materia. Su nombre es Ettore Majorana, el físico siciliano desaparecido misteriosamente en 1938 a solo 31 años. La versión oficial habla de suicidio o fuga a Sudamérica. Pero una investigación paralela, sostenida por testimonios impactantes, documentos inquietantes e incluso producciones televisivas, cuenta una historia diferente: Majorana no murió, sino que se escondió en un convento en Calabria, donde continuó sus investigaciones sobre una "máquina" capaz de disgregar la materia. Y esta máquina podría ser la "hermana italiana" del arma usada el 11 de septiembre.
La Desaparición y el Refugio en Serra San Bruno
El 26 de marzo de 1938, Ettore Majorana desapareció en la nada durante un viaje en barco de Palermo a Nápoles. Desde entonces, su destino ha sido uno de los grandes misterios de la ciencia. El escritor Leonardo Sciascia, en su ensayo "La scomparsa di Majorana" (1975), fue el primero en hipotetizar que el físico se había retirado voluntariamente a un monasterio, incapaz de soportar el peso de las implicaciones bélicas de sus descubrimientos.
¿Pero dónde? Las investigaciones más recientes, en particular las del periodista Rino Di Stefano y los testimonios del empresario Rolando Pelizza (desaparecido en 2022), señalan a la Cartuja de Serra San Bruno, un eremitorio de clausura en las montañas de Calabria.
Según esta reconstrucción, Majorana vivió oculto entre los frailes durante décadas, protegido por un silencio cómplice, continuando trabajando en teorías de física cuántica avanzada que iban más allá de la fisión nuclear.
La "Máquina de Majorana" y Rolando Pelizza
Aquí la historia se convierte en un thriller científico. Rolando Pelizza, un empresario de Brescia, sostuvo durante más de 40 años haber conocido a Majorana en el convento calabrés a finales de los años 50. Convertido en su alumno y "brazo operativo", Pelizza habría recibido del físico las fórmulas e instrucciones para construir una "máquina" revolucionaria.
¿De qué era capaz esta máquina? Según Pelizza y los documentos que mostró (cartas autógrafas, fotos, videos):
1. Aniquilar la materia: Disgregar los átomos instantáneamente, reduciendo objetos sólidos a polvo inerte, sin explosiones.
2. Producir energía infinita: Extrayéndola del vacío cuántico.
3. Transmutar los elementos: Convertir un material en otro.
4. Rejuvenecer los tejidos: Manipulando la materia biológica.
Esta descripción es inquietantemente similar a los efectos observados en las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001: pulverización instantánea, ausencia de explosiones, transformación del acero en polvo fino.